La Comunidad impulsa la digitalización y tecnificación del regadío en Abanilla mediante la puesta en marcha de un proyecto piloto que permitirá monitorizar en tiempo real el comportamiento del suelo y los cultivos; optimizar el uso del agua y los fertilizantes, y mejorar el control de los lixiviados agrícolas en una zona vulnerable a la contaminación por nitratos.
La iniciativa, que cuenta con un presupuesto de 43.706 euros, beneficiará directamente a los cerca de 1.100 comuneros que integran la Comunidad de Regantes El Porvenir, cuya superficie regable alcanza las 1.850 hectáreas, destinadas principalmente al cultivo de cítricos y olivos, además de hortícolas, frutales de hueso y almendros.
El proyecto contempla la instalación de lisímetros de medición volumétrica en tiempo real, sondas de humedad y conductividad, estaciones meteorológicas y sistemas de control de caudal, así como herramientas digitales que permitirán disponer de información precisa para mejorar la toma de decisiones y ajustar las necesidades de riego y fertilización a las condiciones reales de cada cultivo.
El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, destacó que "con este proyecto piloto damos un paso más en la digitalización del regadío y dejamos atrás las estimaciones para avanzar hacia una gestión basada en datos y en certezas científicas".
"La instalación de lisímetros y sondas que registran en tiempo real el comportamiento del suelo nos permite conocer con mayor precisión qué necesita cada cultivo en cada momento, optimizando el uso de los recursos y reduciendo las pérdidas de agua y nutrientes", señaló Buendía.
El consejero subrayó que "los cerca de 1.100 comuneros de El Porvenir de Abanilla representan el esfuerzo y la capacidad de adaptación de nuestros agricultores, que siguen avanzando hacia un modelo de producción cada vez más eficiente y sostenible, incluso en un escenario de escasez estructural de agua".
"La digitalización no es un concepto abstracto, sino una herramienta que llega directamente al campo y ayuda al agricultor a tomar mejores decisiones, reducir costes y mejorar la eficiencia hídrica y ambiental de sus explotaciones", añadió.
Tecnología para una gestión más eficiente
Entre las actuaciones previstas se encuentra la instalación de lisímetros en tiempo real, que permitirán cuantificar con precisión el agua de drenaje de los cultivos y obtener información para ajustar los calendarios de riego y minimizar las pérdidas de nutrientes.
El proyecto también contempla la colocación de sondas de humedad y conductividad tanto en la zona activa de las raíces como por debajo de su área de influencia. Esta tecnología permitirá realizar un seguimiento continuo del estado del suelo y conocer el comportamiento del agua y los nutrientes en el perfil del terreno.
La iniciativa integrará además una red de control pluviométrico y atmosférico mediante estaciones meteorológicas capaces de registrar parámetros como temperatura, humedad relativa, viento, precipitación y radiación solar. A ello se sumarán sistemas de control de caudal en las tuberías y un plan anual de analíticas.
Asimismo, se instalará una estación de análisis de precisión que permitirá medir de forma continua parámetros críticos relacionados con la calidad del agua y el suelo, como amonio, nitritos, nitratos, fosfatos, salinidad y pH.
Toda esta información permitirá disponer de una visión integral del estado de los cultivos y del suelo, facilitando una gestión más precisa del riego y la fertilización y contribuyendo a reducir los lixiviados agrícolas.
El proyecto se enmarca en la apuesta del Gobierno regional por avanzar hacia un regadío más tecnificado, eficiente y sostenible, mediante la incorporación de nuevas tecnologías que permitan mejorar la gestión de los recursos, reducir costes para los agricultores y reforzar la protección del medio ambiente.